Después de tiempo planeando comprar unas cuantas, al final nos decidimos ayer a pasar una tarde increíble con unas pocas bengalas, y como no, echamos unas cuantas fotos, y aquí las tenéis. De verdad que siento hacer tan pocas fotos, pero estoy bastante agobiada. De todas formas, siempre tengo algún proyecto en mente, así que no os olvidéis demasiado de mí, porque ya irán surgiendo (: Por último, mil gracias a todos los que seguís aquí desde el principio, y a los que os habéis ido uniendo poco a poco a este pequeño gran proyecto que es el blog.
-Pensaba que podía dejar de quererte -dijo ella en voz baja.
-¿Lo pensabas de verdad? -sonrió Christian.
-No -confesó Victoria tras un breve silencio-. Pero quise convencerme de que era posible.
-De modo que quisiste elegir. ¿Todavía quieres renunciar a una parte de ti?
-¿Eres una parte de mí?
-Sí, lo soy. Igual que Jack. ¿No lo sabías?
-¿Es por la profecia?
-No lo sé. Y no me importa. Sé lo que siento por ti y eso no va a cambiar, con profecía o sin ella. ¿Sabes tú lo que sientes, Victoria? ¿Lo tienes claro?
-Siempre lo he tenido claro. Pero la razón...
-La razón te dice que no puedes amar a dos personas al mismo tiempo. Pero lo estás haciendo, Victoria. ¿Por qué tu sentido común no acepta los hechos?
Ella sacudió la cabeza.
-¿Y por qué me dices todo esto?
-Estoy intentando ayudarte, eso es todo.
Victoria no preguntó nada más. Se recostó contra él, apoyando la cabeza en su pecho. Ambos disfrutaron de la presencia del otro, durante unos momentos en los cuales Victoria sintió que su amor por Christian la inundaba de nuevo por dentro, con más intensidad que nunca.
-Te quiero, Christian -susurró.
-Lo sé -sonrió él.
-¿Crees que Jack lo aceptará algún día?
-Tendrá que hacerlo. Tendrá que aceptar lo nuestro o renunciar a ti. Lo que sientes por mí es tan tuyo como tu mirada, como tu sonrisa, como tu voz. No puedes deshacerte de ello, como quien se despoja de una vieja capa. Y no sigas intentandolo, porque solo os causará dolor a los dos.
Victoria calló un momento. Después, alzó la cabeza para mirar a Christian.
-¿Y tú? ¿Qué piensas de todo esto? Dime, ¿qué soy yo para ti?
El joven respondió sin dudar:
-Luz.
Victoria esperó que añadiera algo más, pero Christian permaneció en silencio.
-No lo entiendo -dijo ella.
-No es necesario que lo entiendas. Por el momento, me basta con que lo sepas.
-¿Lo pensabas de verdad? -sonrió Christian.
-No -confesó Victoria tras un breve silencio-. Pero quise convencerme de que era posible.
-De modo que quisiste elegir. ¿Todavía quieres renunciar a una parte de ti?
-¿Eres una parte de mí?
-Sí, lo soy. Igual que Jack. ¿No lo sabías?
-¿Es por la profecia?
-No lo sé. Y no me importa. Sé lo que siento por ti y eso no va a cambiar, con profecía o sin ella. ¿Sabes tú lo que sientes, Victoria? ¿Lo tienes claro?
-Siempre lo he tenido claro. Pero la razón...
-La razón te dice que no puedes amar a dos personas al mismo tiempo. Pero lo estás haciendo, Victoria. ¿Por qué tu sentido común no acepta los hechos?
Ella sacudió la cabeza.
-¿Y por qué me dices todo esto?
-Estoy intentando ayudarte, eso es todo.
Victoria no preguntó nada más. Se recostó contra él, apoyando la cabeza en su pecho. Ambos disfrutaron de la presencia del otro, durante unos momentos en los cuales Victoria sintió que su amor por Christian la inundaba de nuevo por dentro, con más intensidad que nunca.
-Te quiero, Christian -susurró.
-Lo sé -sonrió él.
-¿Crees que Jack lo aceptará algún día?
-Tendrá que hacerlo. Tendrá que aceptar lo nuestro o renunciar a ti. Lo que sientes por mí es tan tuyo como tu mirada, como tu sonrisa, como tu voz. No puedes deshacerte de ello, como quien se despoja de una vieja capa. Y no sigas intentandolo, porque solo os causará dolor a los dos.
Victoria calló un momento. Después, alzó la cabeza para mirar a Christian.
-¿Y tú? ¿Qué piensas de todo esto? Dime, ¿qué soy yo para ti?
El joven respondió sin dudar:
-Luz.
Victoria esperó que añadiera algo más, pero Christian permaneció en silencio.
-No lo entiendo -dijo ella.
-No es necesario que lo entiendas. Por el momento, me basta con que lo sepas.





Me encantan tus fotos, y esa parte de MDI. Me enamoré de ese libro hace años...
ResponderEliminarMuchas gracias, bonita (:
ResponderEliminarA mí también me encanta, me lo leí hace dos años y es genial adsdasddas