domingo, 20 de noviembre de 2011

     Y comprender que tal vez amar es otra cosa. Es sentirse ligeros y libres. Es saber que no pretendes apropiarte del corazón del otro, que no es tuyo, que no te toca por contrato. Debes merecerlo cada día. Y se lo dices. Y eres consciente de que hay respuestas que tal vez deberían cambiarse. Es preciso partir para volver a encontrar el camino. Y dice que no, que me equivoco, que somos felices juntos. Me coge por un brazo, me lo aprieta con fuerza. Porque cuando alguien a quien quieres se va, intentas detenerlo con las manos y esperas poder atrapar así también su corazón. Pero no es así. El corazón tiene piernas que no ves. Y  él se va diciendo "me las pagarás", pero el amor no es una deuda que saldar, no regala créditos, no acepta descuentos.



Texto: Perdona si te llamo amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario