-Estaba en la oscuridad -dijo en voz baja-. No había nada más que sombras, y yo era una sombra, y sabía que estaba muerto, y que todo había acabado, todo. Y entonces he oído tu voz. Te he oído decir mi nombre, y eso me trajo de vuelta.
-Yo no. -Clary sintió un nudo en la garganta-. El Ángel te ha traído de vuelta.
-Porque tú se lo has pedido. Podías haber tenido cualquier otra cosa en el mundo, y me has pedido a mí.
Ella le sonrió. Mugriento como estaba, cubierto de sangre y tierra, era lo más hermoso que había contemplado nunca.
-Pero yo no quiero ninguna otra cosa en el mundo.

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